Última conferencia de un servidor sobre Juan Luis Vasallo Parodi.

Mi última entrevista en televisión.

Progra del menda en tosiria.

Música para quien entre.

El tiempo siempre corre y tú te quedarás en él. Fijaté en todos estos relojes.

lunes, 15 de septiembre de 2008

¿Debería de existir la archicofradía de la Virgen de Guadalupe de Úbeda?

Extraña pregunta es la que dejo caer en el blog. Esta mañana encontrándome en el médico he podido mantener conversación con una señora que se encontraba muy disgustada con la archicofradía, referente a la existencia de una placa de una curación de un cáncer en el siglo XIX que la Virgen tenía a los pies. Según esta mujer aludía a un antepasado suyo y tenía promesa por parte de su madre de que la placa se mantuviera, pues en realidad es una pieza que muestra la propia historia de la Virgen al conservarse imágenes anteriores a la contienda de 1936 con dicha placa.

No es la primera vez que veo a un devoto con un disgusto ante su Señora, pues hace muchos años recuerdo como la organista de la colegiata (d.e.p.) lloraba en su estanco porque le había prohibido ponerle flores a la patrona en unos maravillosos jarrones de azulejo sevillano que ella misma había comprado para tal fin (hoy perdidos por alguna capilla de San Pedro)

Con la Virgen de Guadalupe siempre hay problemas y me decía esta mujer una idea que yo siempre he tenido en la cabeza, que la Virgen no es de ninguna archicofradía, sino de la ciudad de Úbeda y del corazón de todos los ubetenses.

Sé que es una barbaridad suprimir una cofradía, no tendría sentido, pues siempre debe de haber una organización, pero creo que ésta debería ser remodelada en su totalidad. Creo que no se puede permitir que unos señores amantes de su báculo (extraño símbolo con el cual pretenden alcanzar un estatus y protagonismo irrisorio; no todos por supuesto, en estos lugares también hay quien trabaja para el rey de Prusia)

Ante todas estas circunstancias creo que sería conveniente remodelar toda la archicofradía y terminar con la burocracia existente en la misma dando paso a una hermandad más participativa y afín a todos los devotos de nuestra ciudad. Una hermandad que por supuesto por razones históricas debería llamarse Real Archicofradía de Nuestra Señora de Guadalupe y San Miguel Arcángel, pero eso es otra historia.